¿Qué es el PSE?
Lejos de configurar un alegato en contra del discurso hegemónico que a diario reproduce la falta de alternativa al modelo informativo imperante, este texto comprende una breve reflexión sobre la necesidad de recuperar la función social –supeditada en la última década del siglo XX a los intereses de los conglomerados de comunicación, en general, y a las rutinas productivas de los medios, en particular- en la práctica periodística ante una realidad en constante cambio.
De ahí que entre las funciones del Periodismo Social y Educativo (PSE) se destaque, además de la especialización necesaria para informar de forma más completa sobre una realidad social, la capacidad para reflejar los cambios sociales que se están produciendo y la articulación de un discurso donde se dé voz a los nuevos actores sociales protagonistas de esos cambios. Para llevar a cabo este enfoque social, denominado así porque entre sus objetivos consta la pretensión de incluir los temas sociales junto a los políticos y económicos en la agenda de los medios1, se hace necesario no sólo la consulta de las fuentes oficiales, sino también de las privadas y expertas así como de las asociaciones u organización no gubernamentales que podrían ayudar con su testimonio a configurar un discurso algo más fiel a los hechos sobre los que se informa.
Sin embargo, ¿cuáles son los temas propiamente sociales de los que se debe ocupar el PSE? ¿Qué criterios los definen o diferencian del resto? ¿Acaso el ámbito político y el económico no confluyen también en el social? He aquí la principal dificultad para llegar a definir este campo periodístico, pues “hablar de Periodismo Social es hablar de una materia escasamente definida y estudiada”2, ya sea por que su propia denominación “Periodismo Social y Educativo” redunda en la función social que se le atribuye a la práctica periodística en un sistema democrático (Artículo 20.1 a) y d) de la Constitución española de 1978) o por que se tiende a confundir las informaciones sociales con los sucesos y notas de sociedad. A toda esta indefinición hemos de añadir el debate teórico abierto sobre si debemos entender el PSE como un tipo de periodismo especializado o como información periodística especializada.
No obstante, lo que diferencia el enfoque social de cualquier otro es su carácter interdisciplinar tanto en la naturaleza de los hechos sobre los que se informa como en la multiplicidad de fuentes que se debe consultar para profundizar en esa realidad. Pongamos un ejemplo: La doble situación de indefensión que sufren las mujeres que viven en situación de ilegalidad en España y que a su vez son víctimas de la violencia de género. Para llegar a reconstruir parte de esta realidad social, se hace necesario un “esfuerzo extra” por parte del sujeto que informa, hecho que fundamentaría la apelación que se hace desde el PSE a la responsabilidad social del profesional de la información, al que no sólo se le exige que actúe según los preceptos éticos de la profesión sino también como ciudadano comprometido.
Y es que tanto la especialización como la idiosincrasia del propio periodista determinarán su sensibilidad para captar las pulsiones sociales, además de mediar la oportunidad de enseñanza-aprendizaje que comprende todo proceso de comunicación. Esta es la razón por la cual el periodismo social se hace acompañar también del adjetivo “educativo”, pues la práctica del enfoque social recupera la vinculación existente entre la función de informar y la de formar.3 Por todo ello, “el periodismo social propone avanzar un paso más en el camino de la comunicación social. Considera que los periodistas son testigos y traductores de la realidad pero también ciudadanos y, por tanto, protagonistas políticos de esta realidad. Como tales, es de esperar que asuman una porción de responsabilidad, desde el lugar que cada uno ocupa, en el devenir histórico de nuestros países”, argumenta Cytrynblum. Es así como tras el enfoque que se propone desde el PSE subyace la necesidad de pensar la comunicación como el lugar más idóneo para reflejar las transformaciones sociales ya acontecidas y establecer un debate sobre las que aún quedan por venir.
Grupo Periodismo Social
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1 Cytrynblum, Alicia (2004): Periodismo social: Una nueva disciplina. Buenos Aires: Catapulta Editores.
2 Labio Bernal, Aurora (2005): “Del estereotipo al amarillismo. Prácticas periodísticas incorrectas en el tratamiento de grupos sociales vulnerables”, en Periodismo social (Archivo de ordenador). Sevilla: Facultad de Comunicación. “El periodista ha de conjugar su pertenencia al sistema con su margen de maniobra para dar a conocer determinadas realidades. No es por ello extraño que este profesional entre en constantes contradicciones entre lo que hace y lo que debería hacer.”
3 Raigón Pérez De la Concha (2007): Introducción al Periodismo social y educativo. Sevilla: Facultad de Comunicación)

[...] enunciado ya se han publicado dos excelentes artículos. El blog PSE tiene una excelente tarjeta de visita: reflexionar "sobre la necesidad de recuperar la función social –supeditada en la [...]
Enhorabuena por esta iniciativa, chicos, no la conocía. Me llega a través de Raquel. Se ve que la mantenéis al día y que os movéis bastante, aunque no sé si la opción del PDF es la más adecuada para un blog o entorpece demasiado al lector. En mi caso, ahora mismo no tengo tiempo de profundizar, pero prometo hacerlo.
¡Un saludo!
Y estáis invitados a visitarAldea Global, el blog sobre concentración empresarial en los medios de comunicación.